bombonera

ALBERTO J. ARMANDO “ LA BOMBONERA ”

Un paseo por el barrio de La Boca es dar un paseo por el Buenos Aires más auténtico. En el barrio más popular de Buenos Aires y por ende de toda la Argentina parece que no pasa el tiempo. Entre cuadra y cuadra se puede sentir que aún vive la esencia de todos los porteños. Se puede observar a un vecino echar una cabezadita en el portal de su casa, a dos jóvenes bailar un tango esperando recibir unos pesos de los turistas que abarrotan sus calles o a niños jugando en cada esquina con un balón soñando ser Maradona.

Recorriendo sus calles, observando sus pintorescas edificaciones, girando en cada cuadra oliendo los asados improvisados que organizan sus vecinos, uno anda sin rumbo pero a la vez seguro de adónde quiere ir. Porque para todas las personas que cada domingo celebran la pagana eucaristía de llenar un estadio de fútbol ataviado con la camiseta de su jugador favorito, alzando su bufanda en profunda comunión con miles de desconocidos, se encuentra el templo más sagrado de todos. El Alberto J. Armando mundialmente conocido como “La Bombonera”.

El apelativo “La Bombonera” nació junto con el proyecto del arquitecto Viktor Sulčič, y surgió de una anécdota protagonizada por él mismo, durante la etapa de desarrollo del diseño. En ocasión de su cumpleaños, una amiga le regaló una caja de bombones, que Sulčič comenzó a llevar a las reuniones del proyecto, ya que su forma era casi exactamente igual a la del estadio que él estaba diseñando. A partir de entonces, aún antes de su construcción, para todos fue La Bombonera.

La casa de Boca Juniors respira fútbol en cada una de sus esquinas. Mencionar a La Bombonera es mencionar el auténtico balompié rioplatense. Los afortunados seguidores que tuvieron la suerte de presenciar cada domingo desde sus plateas verticales al cuadro xeneize tuvieron la suerte de presenciar la genialidad de Maradona, las locuras del “loco” Gatti, los tiros libres de Riquelme, las gambetas de Tevez o el corazón de Roberto Mouzo. Pudieron ver cómo el club de sus corazones se hizo con seis entorchados de América y con innumerables títulos nacionales.

Pero hablar de La Bombonera no es sólo mencionar toda esa retahíla de grandes estrellas que vistieron la zamarra bostera. Lo que hace único a este templo del fútbol es el ambiente que rodea a cada encuentro que juega de locatario el conjunto del barrio de La Boca. Y ese ambiente, único, especial se debe a los seguidores que entregaron su corazón incondicionalmente al club de la banda amarilla. Especialmente a los componentes de La 12. La barra más famosa del mundo, una de las más peligrosas del país, pero también una de las más fieles. Una barra que logra que cada visita al Alberto J. Armando no sea una simple visita a un encuentro entre veintidós personas corriendo detrás de un balón.

Para todo amante de este precioso deporte la visita a este templo del fútbol es una visita obligatoria. Si tienen la suerte de cumplir ese sueño y La 12 explota de alegría con un gol de Boca y el suelo vibra bajo sus pies, no tengan miedo porque recuerden: La Bombonera no tiembla, late.

Siguenos en RRSS:
Twitter: @Laprorroga2017
Facebook: @Laprorroga2017
Fdo: Tango

adidas tango

Deja un comentario