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BULGARIA. LA GENERACIÓN DE ORO:

Los millones de seguidores Búlgaros que, el 17 de Noviembre de 1993, seguían a su selección, no se podían imaginar el desenlace que, en Julio del siguiente año, se iba a dar para la llamada generación de oro de su país.

Necesitaban la victoria en el Parque de los Príncipes para soñar con la participación mundialista, y, cuando en el minuto 90 de ese partido, el luminoso indicaba 1-1 y falta a favor de Francia muy cerca del área visitante, ni los más optimistas soñaban con lo que un minuto después iba a suceder.

Guerin toco en corto para Ginola, para que este perdiese tiempo en el córner. Sin embargo este puso un centro a tierra de nadie, que la defensa Búlgara interceptó y montó la contra; guiada por Stoichkov que toca hacia Penev, y este a su vez abre para Kostadinov que fusila a Lama, y pone el definitivo 1-2 en el marcador, que deja todavía más helada a la hinchada local. Bulgaria estaba en el mundial de Estados Unidos.

Una vez allí, no fue un camino de rosas; quedaron encuadrados en uno de los grupos más complicados: Nigeria, Grecia y la Argentina de Maradona esperaban a la escuadra dirigida por Dimitar Penev.

Antes de comenzar el mundial, una de las estrellas absolutas del combinado balcánico, Lubo Penev, sufría un duro revés en forma de lesión: Sufría un cáncer testicular, que lo dejaba absolutamente descartado para la cita mundialista.

A pesar de eso, el equipo estaba plagado de futbolistas talentosos: con Hristo Stoichkov a la cabeza, contaban con estrellas como Kostadinov, Balakov, Sirakov, Letchkov, y, otros guerreros que hacían el trabajo sucio por ellos: Ivanov, Borimirov, Mihailov,…

El comienzo fue muy duro, se enfrentaban a Nigeria y las Águilas verdes les endosaron un doloroso 3-0. Las posibilidades de pasar a siguiente ronda se complicaban, ya que, en la última jornada de la fase de grupos se tenían que enfrentar a la bicampeona mundial.

A pesar de eso, se levantaron y golearon a la cenicienta del grupo por 4-0 con doblete de Stoichkov desde el punto fatídico y Letchkov y Borimirov redondearon la goleada.

La concentración Búlgara era una fiesta, sabían de la dificultad que entrañaba el último partido del grupo, pero, Argentina sufriría un palo: Maradona daba positivo en un control rutinario, y se perdía lo que restaba de campeonato.

Además de eso, Argentina estaba ya clasificada, con 6 puntos, el optimismo se había relanzado en el cuadro del bueno de Penev.

Se llegó con 0-0 al descanso, pero a los 15 de la reanudación, la estrella Búlgara, Stoichkov ponía el 1-0 en el marcador. En el 90 Sirakov haría el definitivo 2-0 para que, por primera vez en su historia, Bulgaria pasase a octavos de final de una copa del mundo.

La concentración de la selección era de todo, menos una concentración; a los jugadores se les permitía estar con sus familias, beber, fumar… no había normas de ningún tipo, y , quien sabe, quizás en eso radicó el éxito del combinado nacional en ese campeonato.

En Octavos esperaba la siempre competitiva Mexico. Al final del encuentro se llegó con un ajustado 1-1 con goles de Stoichkov y Garcia Aspe en el primer cuarto de hora de juego. La prórroga no trajo más goles tampoco, y así se llegó a la lotería de los penaltis.

México falló los 3 primeros, y, no  hizo falta que Hristo lanzase el 5º y definitivo lanzamiento; Letchkov en el 4º se convertiría en el héroe de aquella eliminatoria. Bulgaria ya estaba en cuartos; El más difícil todavía: la actual campeona del mundo. Alemania.

Se llega al descanso con empate a 0, pero, a la vuelta de los vestuarios, Lothar Matthaus hace el 1-0 de penalty para adelantar a los teutones.

Los balcánicos, tiraron de casta y de orgullo, y Stoichkov, con un magistral lanzamiento de falta, ponía la igualada en el marcador a un cuarto de hora del final.

Falta bulgaria 1994

Las espadas en todo lo alto en el Giants Stadium de Nueva York, cuando, un centro lateral, lo caza Letchkov con la cabeza desde casi el borde del área, para hacer uno de los goles del mundial. Quedaban 10 minutos para el final y los Búlgaros estaban con un pie en semifinales de la copa del mundo. Los Alemanes lo intentaron, pero sin éxito, no podían defender su corona en la siguiente ronda.

Otra vez el Giants Stadium, y esta vez Italia; como de costumbre, los transalpinos llegaron casi sin querer a la penúltima ronda del mundial, con un jugador sobresaliente, y sin grandes alardes futbolísticos por parte de una escuadra que contaba con auténticas estrellas mundiales: Baresi, Panucci, Maldini, Costacurta, Dino Baggio, Albertini, Mancini, Casiraghi, Pagliuca, Donadoni… y sobre todos ellos un nombre: Baggio, Roberto Baggio.

Se enfrentaban sin duda las 2 grandes estrellas del mundial, con el permiso de Romario, y no defraudaron; Antes de la media hora de juego, Italia se ponía con 2 goles de ventaja, anotados por el genio de la Juventus. Pero en el ADN de los Búlgaros no existe la palabra rendición: Stoichkov hacía el 2-1 de penalty al filo del descanso.

Los Italianos tiraron de oficio. Faltas, perdidas de tiempo y muchas ayudas en defensa para contrarrestar el empuje Búlgaro, que, al final se quedó con la miel en los labios de disputar una histórica final mundialista contra Brasil.

El tercer y cuarto puesto ya no importaba, los Búlgaros celebraron fiestas por llegar hasta donde habían llegado, y el 4-0 que les endosaba Suecia, no les importó lo mas mínimo.

Stoichkov fue bota de oro de ese mundial con 6 dianas, las mismas que Oleg Salenko, sólo que este último solo disputó la fase de grupos.

El talento y la competitividad de las selecciones del Este de Europa, era algo común en los 90, esperemos que el negocio en que se ha convertido el fútbol, nos deje disfrutar una vez más de estos equipos anárquicos, sólo preocupados por atacar, y, que llenan de belleza y de emoción los campos de nuestro querido deporte rey.

Fdo. Etrusco

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